14 de diciembre de 2017

El miedo de los poderosos

'Vencereis pero no convencereis. Vencereis, porque teneis sobrada fuerza bruta. Pero no convencereis, porque para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitais algo que os falta: razón y derecho en la lucha '
(Miguel de Unamuno)

Y hoy va que ni cantado añadiros dos frases del gran Yoda:

' El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo conduce a la ira. La ira conduce al odio. El odio lleva al sufrimiento. Siento mucho miedo en ti.'

' El miedo a la pérdida es un camino hacia el lado oscuro de la Fuerza.'

¿Qué tenéis tanto miedo a perder? Mucho debe ser para que tanta ira y odio tengáis. Señal que nosotros, vamos por buen camino...

Queridos luchadores, defensores del cambio y de la fuerza del pueblo, que la Fuerza os acompañe en esta dura y larga lucha que nos acompañará en los próximos tiempos. Creed en vosotros y vuestros sueños, porque creer es poder.

La compañía del asfalto



Camino y camino por las calles desiertas de una gélida tarde de invierno,
bajo la parpadeante y tenue luz de las farolas
que me muestra la figura desdibujada de mi cuerpo sobre el asfalto.

Y en la soledad de esas calles y en sus silencios,
a solas con mis pasos y mi sombra,
es donde consigo nuevamente esa tranquilidad y sosiego,
tan necesario para encontrarme a mí misma entre tanto ruido,
para pensar en el y no en el vuestro.
 
Es en esa fría soledad de las calles de invierno
donde pasaría horas y más horas transitando,
simplemente observando como mis pisadas intentan atrapar esa silueta en el asfalto.

Es en esa soledad del frío invierno
donde no hace falta pensar en sueños, promesas ni en lo que ha o está pasando.

Simplemente Soy,

Inspiro intensamente,

Exhalo dulcemente,


Me relajo.

Y, en silencio… sonrío.

Soy feliz.



Qué fácil es ser feliz y en cambio, cómo de complicado solemos buscar la felicidad.
Silenciemos los ruidos. Sólo así hallaremos la sencillez de la felicidad.


10 de diciembre de 2017

Mis sueños, mios son

Hay veces que dudo, que pienso 'a lo mejor soy sólo una pobre tozuda, y no tengo razón?'. Seguidamente reflexiono y lo veo poco probable, pero posible. Entonces me enciendo  al sentir que es seguro, indudable, que soy una loca y una fuera de la ley... Es en ese momento cuando sé quien soy y entonces me alzo.

Y decididamente alzada, mando a tomar muy mucho por saco (por no decir por culo) a aquel que nos ate y no nos deje soñar libres.

Mis sueños, míos son.


Para Alma Nómada. 

6 de diciembre de 2017

Ver las potencialidades, no las limitaciones



"El problema es que vosotros pensais en nosotros respecto a lo que no podemos hacer, en vez de hacerlo sobre lo que sí podemos hacer".

Así de tajante empezaba mi charla con un joven con silla de ruedas que tendríais que verlo sobre la pista de skate. 

"La pregunta es, ¿estáis vosotros preparados para ver a un niño sin brazos ni piernas reptar como una serpiente por un parque infantil para continuar su ruta subiendo por la rampa y tirarse de cabeza por el tobogan?. Creo que no, el problema no somos nosotros, sinó la sociedad actual, que no está preparada para ver ciertas cosas".

Y con sólo estas dos frases, cambió por completo mi forma de pensar.

Dedico una parte de mi trabajo al diseño y construcción de parques infantiles. Es por todos sabidos que está de "moda" crear parques infantiles adaptados, aunque yo prefiero hablar de parques inclusivos, no parques donde todos los juegos son adaptados y que pueden acabar conviertiéndose en parques exclusivos (y por tanto "guetos") para niños y niñas con algún tipo de discapacidad, sinó parques como los que se han ido construyendo toda la vida, pero añadiendo juegos o elementos que hagan posible que niños con y sin discapacidad puedan jugar juntos. Hasta ahora la gran mayoría de nosotros, técnicos de este ramo, hemos estado diseñando parques mirando a esos "pobres" niños con "lástima", en vez de ver sus potencialidades, las cuales, efectivamente serán muy diferentes a las de cualquier niño que no tenga una discapacidad.

Hoy en día, ciudadanos y políticos, presionan a los técnicos para crear parques adaptados, perdiendo muchas veces de vista el objetivo real que tendría que tener esos parques y, como bien me dijo aquel chico, si estamos preparados para ver cosas que hasta ahora se han mantenido (a mi parecer erróneamente) ocultas para no "herir sensibilidades" (qué gilipollez, pero a la vez, pensadlo, ¡qué tristemente real!).

Un chico sin piernas puede desarrollar unos brazos enormes y fuertes con los que trepar. Un niño sin brazos acabará buscando la manera de subirse al tobogan... pero os imagináis un día bajar al parque con vuestro hijo y ver a otro niño de su edad arrastrándose por el suelo sin brazos ni piernas jugando tan ricamente? Sí, efectivamente, como siempre, todos somos muy "modernos" y "progres" a la hora de idear, a la hora de los buenos propósitos, pero a la hora de la verdad, no estamos preparados, somos unos prehistóricos.

Otro fallo muy común es que siempre que se habla de discapacitados se piensa en una silla de ruedas. ¡Y no! existen niños ciegos, sordos, mudos, que andan con caminadores, con discapacidad psíquica, autistas,... y se tiene que pensar en TODOS. 

Ya lo dije ayer en otro post. Ojalá las rarezas de hoy sean la normalidad del mañana. Mientrastanto, seguiré trabajando para integrar a todos los niños, sean como sean, a nuestras ciudades, a nuestros pueblos, y continuaré trabajando a partir de ahora para que todos seamos capaces dentro de poco de ver con total normalidad cosas que ahora podrían "herir, ridículamente, nuestra sensibilidad". 


5 de diciembre de 2017

No puedo mirar hacia otro lado


No puedo mirar hacia otro lado ante las injusticias, ante los abusos, ante quienes quieren imponer en vez de acordar, en vez de dialogar.

No puedo mirar hacia otro lado cuando se pisotean las libertades, cuando los "poderosos" quieren aplastar a los más "débiles". No olvidéis que no se trata sólo de dos bandos perfectamente diferenciados, eso es lo que nos quieren hacer creer. Aquí no hay fuertes y débiles, porque los fuertes tienen debilidades y los débiles pueden tener muchas fortalezas y en cualquier momento se puede girar la balanza. Sólo depende de nosotros mismos y de lo que estemos dispuestos a permitir, y a hacer.

No puedo mirar hacia otro lado cuando se ataca a los que más quiero, a lo que más quiero.

Quiero pueblos, ciudades, un mundo donde todos nos respetemos, donde podamos vivir en armonía, seamos como seamos, vengamos de donde vengamos. Todos tenemos cabida.

Quiero un mundo donde las discrepancias se solucionen con el diálogo y el respeto mutuo.

Donde se respeten las libertades individuales y colectivas dentro de un marco pacífico y de no violencia.

Quiero que mis hijos puedan crecer en un pueblo libre, donde nadie se crea superior a otro, donde no se descrimine a nadie por su físico, su ideología o sus palabras. Donde cada individuo tenga la libertad de ser como quiera y vivir como quiera siempre respetando a los demás, y a nuestro planeta, nuestro dador de vida, nuestra casa. Donde las rarezas de hoy en día se conviertan en las normalidades del futuro.


Quiero un lugar donde tengamos total libertad, cada uno de nosotros, de decidir nuestro camino, de forma individual y colectiva.


Seguramente cometeré mil errores e incoherencias durante mi vida, pero espero no perder nunca el rumbo hacia lo que siempre he creído, hacia el mundo que siempre he deseado. Los pequeños pasos a veces pueden más que una gran zancada, y aunque sea poquito a poco, espero poder ser algún día esa mujer y esa madre que deje el mejor legado para sus hijos: educación, crítica siempre constructiva para uno mismo y para los demás y amor, mucho amor por aquellos valores que nos harán más libres, de pensamiento y de acción.

Y para los que quieren evitar a toda costa un mundo así, con respeto, pero con contundencia, les diré:






23 de noviembre de 2017

Punto de encuentro

El contraste entre el gélido invierno y tu calidez es lo que me hace sentir con fuerzas y ánimos. Esa calidez en forma de arropadores abrazos, indiscretos besos y insinuantes palabras.

No olvidemos nunca la auténtica razón por la que hoy estamos los dos aquí. Nunca más volvamos a silenciar un amor que desde hace tiempo callábamos desgarrándonos el alma y el corazón.

Al final hemos llegado hasta  aquí, sea cuál fuese el camino. Y a partir de ahora, ante cualquier adversidad, igual que el agua siempre encuentra un camino de salida, nosotros también lo haremos.

Shhhhh, no preguntes... Te amo, y punto.

Aquel





Aquel con quién pueda crecer sin límites junto a él,
construyendo siempre el futuro mirando hacia delante,
con las piedras que vayamos encontrando por el camino.

Aquel que sienta cercano, no que quiera ser sólo cercano.

Aquel que me haga sonreír, saltar, correr, cerrar los ojos, imaginar y soñar.

Aquel que ame mis fortalezas tanto como mis debilidades,
que refuerce mis puntos fuertes y crea también en el potencial de mis debilidades.

Aquel que me admire, sin idolatrarme.

Aquel de dulces besos, caricias que electrifiquen y palabras bonitas.

Aquel capaz de encontrar momentos felices en la sencillez de nuestros días.

Aquel que brille aun estando en silencio,
capaz de hablarme sin palabras.

Aquel que me llene, pero no rebose,
que sea una luz, pero sin cegar.

Aquel que me haga soñar,
pero que tenga el coraje de vivir nuestros sueños.

Aquel que solucione conflictos con palabras y gestos,
no con mano dura y reproches.

Aquel que haga temblar los cimientos de mi alma,
que consiga hacer latir como nadie, mi corazón.

Aquel que me haga subir a una escalera y dibujar estrellas en el firmamento.

Aquel que me provoque correr con los ojos cerrados y los brazos al viento entre un campo de girasoles.

Aquel y solo aquel tendrá las puertas de mi entero corazón.