19 de enero de 2018

Decorando el Alma: Diario de un Tripolar


  
Cuando algo es capaz de remover tus apaciguadas aguas. Cuando algo es capaz de dar sosiego a tu caótica y agitada Alma. Cuando algo es capaz de hacerte pensar, reflexionar, exprimir tu mente. Cuando buscas algo diferente, buscas un libro como éste. 

Un libro dónde el autor te invita a reflexionar sobre la vida y de cómo la vivimos (y sentimos) a través de un recorrido por diferentes pasajes de su propia vivencia. El autor es precisamente a través de esas vivencias y de los conocimientos adquiridos de diferentes filosofías que intenta explicar y hacernos plantear muchas cosas de nuestra vida de una forma entretenida y que no te dejará indiferente. Desde mi punto de vista, un libro bien argumentado, atrevido, muy recomendable tanto si buscas una lectura entretenida como si buscas ir más allá y profundizar en el debate de nuestra existencia. Me ha encantado en especial la parte romántica del libro, hablándole al amor en general y a su alma gemela en particular de una forma elegante, nada ñoña, a la vez que sugerente, picante y con el corazón.

Cuando se escribe con las manos lo que se piensa con el Corazón, sale una historia de Amor. 

Cuando se escribe con las manos lo que se aprende con las vivencias, salen enseñanzas.

Cuando se escribe con las manos lo que se aprende de las grandes filosofías heredadas, salen reflexiones y conclusiones con criterio. 

Cuando se escribe con las Manos, con el Corazón, con las Vivencias, con una Filosofía de vida y mucho, mucho cariño, sale un libro como éste. 

Y Gaia se ha enamorado de este libro, y Gaia se ha enamorado de sus Palabras...


 "Donde quieras que estés, cuando quierás que estés, vale la pena leerlo"
 (Gaia)


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Para aquellos verdecillos a los que que os pique la curiosidad del libro, lo podéis adquirir en Amazon (el libro entero, formado por tres partes; o cada parte por separado).

Libro entero:



Libro por separado:





Y si queréis conocer al autor visitad su página (Maestro Hank) y su proyecto (Decorando el Alma).


18 de enero de 2018

Soy un solete

Cuando el nuevo compañero de trabajo que te repasa de arriba a abajo cada vez que vas a la impresora te suelta eso de:
-        Gaia, eres un solete…
-        Gracias majete………¿a qué ahora ya no lo soy tanto?
-        …y los tienes bien puestos, eso….también.

¡Por favor! Pasan los años, me hago vieja, y ¿todavía se siguen usando esas cutre-maneras para ligar? ¿Dónde está el romanticismo? Vaaaale, que yo no soy precisamente el ideal de mujer romántica, pero… ¿de verdad todavía no se han inventado otras maneras para conquistar a una mujer? Para conquistar hay que sorprender y para sorprender no se puede hacer lo “típico” de toda la vida. No sé, igual es que sí, que soy una borde, pero prefiero ser una borde ante frases estúpidas que una 'solete'  que se deja embaucar con frases ridículas.

PD: ahora cuando paso hacia la impresora baja la cabeza y aparta la vista… Así me gusta, calladito estás más guapo.

17 de enero de 2018

Cuando una se cree gogó


Cuando el chico de la taquilla del parking viene y te dice:
-        “Oye, ¿puedes venir conmigo? No pasa nada, tranquila”
Y te enseña en la oficina un vídeo donde sales el otro día bailando como una loca “a quién le importa, lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga, yo soy así y así seguiré, nunca cambiareeee…”.
La cara roja de tomate que se me debió poner y el temblor de piernas que se me puso no te lo puedes ni imaginar. ¡Tierra, trágame!
-        ¡Estás genial! ¡Estás tope graciosa! Jajaja. La de risas que me dao contigo.
-        Jajaja jajaja jajaja. ¿Supongo que eso lo borrarás no? Que tengo una reputación que mantener…jajaja. Y por favor, el próximo día que vuelva haz como si nunca hubiese existido ese vídeo, ¿vale? Jajaja.
-        Vale, pero, ¿qué canción quieres que te ponga el próximo día?
-        La madre que te…. jajaja

Cuando una va siempre al mismo párking y ya te tienen muy vista. Cuando cada vez que vas tienes que hacer mil malabares coreando y bailando como una posesa las canciones que suenan en el hilo musical del parking para conseguir que tu hijo intenso se meta en la sillita del coche o en el cochecito sin ponerse tieso y poseído. Cuando a una le ponen “A quién le importa” en el hilo musical de un parking público y no cae que allí, todo, todo, todo…queda registrado. El buenhijo acaba metiéndose en el cochecito, pero la madre…quedará retratada para siempre en las pupilas del chico del párking.

“Cuando una se cree Fangoria y que las lucecitas verdes y rojas de un parking son las de una discoteca”

16 de enero de 2018

Soy niña

Ayer la dentista de mi hijo me explicó que cuando salen los dientes que sustituyen a los de leche son en forma de sierra y que con la edad esa forma se pierde, por eso la presencia de esa forma en sierra determina la juventud de alguien.
- Yo todavía los tengo en sierra, le dije.
- ¡No me digas!
- Me has alegrado el día señora dentista, me has recordado que todavía soy... niña... algo que nunca debería haber olvidado...
'La vida te vuelve a empujar cuando menos y donde menos te esperas'

14 de enero de 2018

Bajo el agua de la vida

De esos días de meterse bajo el chorro de agua caliente de la ducha y no salir en todo el día.

13 de enero de 2018

Lo verdaderamente importante no cotiza en Borsa

Vivimos en un mundo donde se valora las cosas por el dinero que valen. Y así estamos, si no cotizas no eres nadie, si lo que haces no vende es que es una mierda, y si no me das nada no recibirás tampoco nada de mi.
Hacemos y movemos las cosas y (más fuerte aún) las relaciones por intereses y en los últimos tiempos, por fama.
Cuando te necesito te uso y después te tiro. En vez de relacionarnos por afinidades, por amor, nos relacionamos por intereses.
Y así nos va. Humanos que valoramos más a los demás por la cantidad de monedas que pueden meter en nuestros bolsillos o según su fama que por lo que Son.
Pues lo siento, pero me niego a ello.
Hago lo que quiero y voy con quien quiero porque así me apetece, sin mirar si puedo sacar algo a cambio o si es pobre, rico, listo o tonto. Me mueven cosas diferentes que los intereses particulares,  un puñado de monedas y un minuto de gloria. Soy así, que le voy a hacer.
Me importa una mierda ser la oveja negra, la mal vista, la incomprendida, la marginada o ir a contracorriente, si todo lo que hago lo hago por convicción. Viendo como funciona este mundo incluso os diré que me halaga y sino te gusta, y sino te gusto... ¡aire!
Siento deciros que hay cosas que no se pueden valorar por el dinero, y que valen más que todo el oro del mundo.  Es más, estoy segura que lo verdaderamente importante en este mundo no se encuentra en la estantería de un supermercado o en un millón de Likes. Y sino lo crees así seguro que acabarás haciendo y dedicándote a algo que no te gusta; vivirás no como tu querrías sino como los demás te dicten y acabarás siendo mediocre en todo, incluso en el amor.
Por miedo a ser rechazado somos capaces de dirigimos al abismo, aún siendo incluso conscientes de ello, cuando lo que deberíamos hacer es rechazar las imposiciones, el quédirandemí y los patrones preestablecidos y hacer lo que verdaderamente nos venga de gusto, guste o no guste a los demás, lo entiendan o no.
Abrid los ojos, lo que verdaderamente tiene valor no se mide con dinero y las cosas buenas no se consiguen con la fama sino con el esfuerzo,  valentía y las buenas intenciones (y en mi caso también suele funcionarme bastante la tozudería).
Los atardeceres, los amaneceres, los ratos con tus hijos, los besos inesperados, las risas, esas charlas tan reconfortantes, las casualidades... ese abrazo que siempre espero...
Si aprendes a dar valor a aquello que te gusta y no a aquello que los demás valoran, no volverás a sentirte mal por el hecho que tus valores sean diferentes de los de la mayoría, y harás tranquilamente lo que te de la gana.
Ahí queda dicho queridos verdecillos. Haced lo que queráis. Sólo hay una norma, sin joder a los demás. 

25 de diciembre de 2017

Esta noche de Navidad

Desde mi habitación miro la Luna estirada en la cama,
a través del vidrio entelado
te escribo con mis dedos 'Te quiero' y un deseo.

Luna, llévale, allá donde esté, este mensaje.

Quiero sueños de nieve para bajar en trineo hasta tus brazos.

Quiero subir más arriba del cielo para hacer surf con cada ola que me provoca cada  uno de tus besos.

Esta fría noche de Navidad, quiero que me regales un saco lleno de besos y dibujos hechos con caricias al son de la melodía de tus risas y susurros en la oreja.

Díselo Luna.