19 de diciembre de 2021

Pandemia, Negacionistas y Fakenews

 


Llamemos a las cosas por su nombre.

Negacionistas son aquellos que todavía, a día de hoy, continuan defendiendo la eficacia ciega de unas vacunas, que aunque sí, atenuan muertes y efectos adversos ante alguna variante, también sabemos que no evitan la transmisibilidad del virus ni nos dan cobertura a nuevas cepas.

Negacionistas son los que te encuentras con la mascarilla puesta a solas por la montaña, pero se las quitan en cuanto ponen un pie dentro de un bar o restaurante.

Negacionistas son los que todavía defienden que, con un 80% de vacunados y los índices de contagio tan elevados a día de hoy, continúan siendo sólo los no vacunados los causantes de esta sexta ola. Lo digo clarito: "esta sexta ola es propiedad de los vacunados, que después del segundo pinchazo se creyeron immunes a todo y bajaron la guardia, cosa que muchos no vacunados nunca hicieron por precaución, se han mantenido siempre alerta".

Insolidario son los que quitarán la silla al no vacunado sano en la comida de Navidad, o no invitarán a un cumpleaños al niño no vacunado, simplemente por su miedo injustificado a que ese no vacunado le contagie, cuando está demostrándose que a día de hoy los vacunados también transmiten el virus. Si estás vacunado y la vacuna te defiende, ¿por qué te preocupas que vaya algun vacunado a tu casa?

Insolidario es promover un trato desigual a los no vacunados, y lo que es peor, ¡ahora en niños! A caso ¿alguna vez yo discriminé a algún niño por no tener la vacuna Bexsero, la varicela o tos ferina? Mi sistema immune no hace caso a las vacunas, he pasado estos últimos 10 años 3 veces la tosferina y por eso no he aislado de mi alrededor a la gente no vacunada, vamos, es que ni se me había pasado por la cabeza. La discriminación de hoy en día es fruto del miedo, un miedo que nos han metido en la cabeza des de los medios para enfrentarnos vacunados contra no vacunados mientras "Ellos", los que nos gobiernan y mueven los hilos, se salen de rositas ante la pésima gestión que están haciendo de la pandemia. ¡Están dirigiéndonos la mirada hacia otro lado!

Insolidario es querer vacunar a un niño para proteger a un adulto (ya vacunado) o para simplemente poder hacer vida social. ¡Vida social no sólo es ir a bares! Pero así vamos en este país...

Insolidario es anular todas las actividades de los niños mientras los adultos continuamos yendo a concierto y bares. 

Insolidario es acaparar los paises ricos todas las vacunas, incluso vacunar a niños que en casi la totalidad de casos pasan la enfermedad de forma leve, y no donarlas o compartirlas con los paises más pobres, dónde a día de hoy todavía salen cientos de taudes cada día de hospitales y casas por la covid-19.

Fakenews es decir que una vez vacunados y llegando al 70% de vacunación podríamos hacer vida normal. ¿Consecuencia de esta fakenews? Esta sexta ola.

Fakenews es vendernos las vacunas, y sobretodo en niños, afirmando que son seguras cuando falta todavía suficiente información y datos para poder hacer esta valoración y conocer verdaderamente los efectos adversos a medio y largo plazo. Sí, la ciencia avanza así, probando, pero una cosa es hacerlo en adultos, con un sistema immune más maduro y otra ¡en niños de 5 años! 

Fakenew es señalar y atacar las disidencias, y no permitir opiniones, debates o informaciones que cuestionen el relato dominante. Ojo, no estoy hablando de OVNIS o de opiniones de curanderos.

Poco a poco más gente se está dando cuenta que no encaja el relato que nos están vendiendo con la realidad, pero a la vez se está creando cada vez más desconcierto y miedos, rompiendo las relaciones afectivas entre personas y dinamitando el razonamiento lógico con el fin de controlarnos social y mentalmente. 

Más que nunca, es momento de cuestionar y de luchar.

Reflexión de una que NO es antivacunas ni anticiencia, ni seguidora de gurús ni mediáticos "chiflados" que buscan su minuto de fama. Sinó todo lo contrario.






 

De relaciones

 


 No hay formula que explique lo nuestro ni ecuación que lo resuelva. 

 

 

15 de diciembre de 2021

De lo que hay, lo mejor.

 

Cuántas veces habremos oído a nuestros abuelos aquello de cualquier tiempo pasado fue mejor.

Las cosas avanzan, la sociedad avanza, pero tengo la sensación que nuestras creencias y visión de las cosas avanzan más lentamente que todo ello, quedándonos anclados y aferrados en nuestro pasado, erre que erre. Y eso nos crea malestar.

He tenido charlas con amigas sobre las relaciones por internet. Está claro que las que venimos de la E.G.B. seguimos ancladas en la creencia que antes todo era mejor. Conocías presencialmente a tus "novietes" en el parque o en la discoteca y ahora tienes la sensación que hacerlo por internet es una mierda.

A ver, reflexionemos sobre ello, les suelo decir. Antes, íbamos a la discoteca y ¿qué veíamos? chicas emperifolladas, vestidas casi "de carretera", con aquellos tops, aquellos tacones, exponiéndose como ganado en la pista de baile, esperando que algun chico se fijara en ellas y poder tener un rollete, o algo más. Y los chicos, ¿qué hacían? pavonearse por todo el recinto. Ahora, simplemente, hemos trasladado la pista de baile a la pantalla. Ahora tienes redes sociales dónde exponerte para hacer lo mismo.

Des de hace siglos nos hemos expuesto para poder ser seleccionad@s y ahora, ¿lloramos por qué se hace por internet?. "Es que por internet la gente es muy falsa", me dicen. A ver, es cierto que el anonimato de internet y, en otras ocasiones, la distancia entre las personas, da desenfreno a actitudes que, para bien o para mal, seguramente presencialmente no las tendrían o, si más no, caerían por su propio peso más tempranamente. Peeero, por favor, ¿a caso no nos las "pegaban" también antes? a caso, ¿no hay falsedad también fuera de internet? Conoces a alguien en la cafetería, intimas y al cabo de un tiempo te das cuenta que es una mierda y era todo fachada. No me digáis que no es así también.

Considero que internet es tan buen lugar como otro como "punto de encuentro". Una cafetaría, una discoteca, una parada de autobús, una red social. Quien es malo en internet, lo es en la vida 3D. Quien es falso en internet, te lo será también en 3D.

Des de mi punto de vista el problema no es encontrar o conocer a alguien por internet sinó intentar mantener una relación por internet sin hacer lo posible por trasladarla hacia otros ámbitos, en una cafetería, en un paseo por la montaña, o cómo mínimo a una llamada o videoconferencia, en lo que quieras, pero darle sentido o trasladarlo, avanzar, hacia la presencialidad. Por supuesto que no hay nada virtual que substituya una caricia, una mirada, un abrazo, la complicidad de tener a esa persona delante tuya.

Os diré que de las personas que he conocido por internet des de hace años, sólo han sobrevivido dos tipos de relaciones: aquellas en las que nos hemos conocido presencialmente y las que continuamos a distancia pero sabiendo y teniendo claro qué tipo de relación es la que tenemos.

Internet es también un buen lugar para conocer a personas, para intercambiar vivencias, pero al final las distancias queman sinó se apagan con encuentros o no se tiene claro hasta dónde se quiere y se puede llegar. Hay que darles sentido.

Hoy el mundo es el que es. Y mañana será lo que será. Seguro que nosotros diremos a nuestros nietos también aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor" refiriéndonos a lo que tenemos hoy en día. Sinó, tiempo al tiempo y veréis.

Y llegados a este mundo. No te cierres. Usa las herramientas de hoy en día, pero con cabeza, porque el problema no es el "dónde" sinó el "cómo". Y si no te gusta lo que hay, al menos, de lo que hay, elije lo mejor.

O nos abrimos de mente y aprendemos a manejar lo que hay o el presente nos aplastará.

Buenos días verdecill@s, des de internet.





 

Creencias vs Información

 


Muchas creencias se alimentan de la falta de información. 

Y muchos miedos, también.

 

14 de diciembre de 2021

Sí al aburrimiento


Nos pasamos la vida a toque de sirena en manos del sistema capitalista y productivo, de aquí para allá como robots y cuando nos paran esta inercia llega el caos, la sensación de vacío y empezamos a buscar infinidades de propuestas para llenar ese hueco.

Lo observo en la actitud de los niños de hoy en día. Ya no ven televisión, ven You Tube y eligen a la carta. Vídeos cortos y con muchas estimulaciones por minuto. Video juegos de partidas rápidas. Ya no tienen que esperar a que acabe la publicidad para poder seguir viendo la película. Y así muchas cosas más. Se están educando en la immediatez, en la elección a la carta y en hiperestímulos. Y todo ello lo están traspasando a todos los ámbitos de su vida y lo considero muy preocupante.

Lo observo en los adultos, por ejemplo, cuando nos confinaron. Buscando muchos de nosotros miles de actividades en casa que nos llenaran las horas. Yoga, cocina, y un largo etcétera. Sobretodo los que no tenían hijos, ya que los que tenemos dos "monstruítos" en casa nos pasaban los días volando y no estábamos para pamplinas. Ellos nos llenaban nuestros minutos e incluso agradecimos en cierta manera el confinamiento porque aprendimos muchas lecciones como padres y madres y nos recordó que el regalo más importante que puedes hacerle a un hijo es tu tiempo.

Me perplejaba ver cómo la gente estaba más preocupada por tener que permanecer encerrada 15 días y rellenar todas sus horas que no por las consecuencias que eso nos podría generar. 

Vivimos de tal manera que sentimos la necesidad de llenar todas nuestras horas de actividades frenéticas y de sentirnos útiles y productivos en todo momento. Y eso lo traslademos durante el confinamiento dentro de cada una de nuestras casas. En vez de simplemente aprovechar la oportunidad de no hacer nada nos pasábamos las horas llenándolas de miles de actividades. You Tube fue el salvador de muchos de nosotros.

Hace tiempo que ya reflexioné sobre todo esto, mucho antes de la llegada de la pandemia. ¿Por qué actuamos así? Pues porque nos han enseñado a ser productivos, a que se nos valore por lo que producimos, hacemos y generamos. Somos lo que producimos y consumimos. Y con esas dos premisas nos definimos.

Y ojo, no sólo somos consumidores de teléfonos móbiles, televisores o coches, también lo somos de ideas, pensamientos y creencias, por eso también buscamos en You Tube todo ese rollo moderno de la espiritualidad o movimientos antivacunas o de cualquier otra índole. Y a través de esta necesidad de consumir también pensamientos y creencias nos meten por un tubo las suyas en vez de generar nuestros propios pensamientos y creencias.

Hemos llegado a tal punto de inercia que hasta nos da miedo parar y el silencio. ¿Por qué? porque en esos instantes de paro y de silencio resulta que dejamos de ser lo que somos el resto de tiempo, y nos sentimos perdidos, sin identidad. 

Por eso des de hace mucho tiempo soy defensora del aburrimiento. Porque el aburrimiento nos pone delante de nuestras narices la oportunidad de dejar de ser por un momento lo que somos el resto del día para empezar a autoconocernos y para atendernos internamente, para redescubrirnos sin el ruido que nos rodea. El aburrimiento te permite conocer tus fantasmas, tus anhelos, tus  miedos, en definitiva conocerte más a ti misma. De hacer balance de tu día a día y de tu vida. Del aburrimiento una aprende muchísimo. No hace falta yoga, ni meditación ni posturas raras, simplemente darte tiempo para aburrirte.

 

- Mamá, estoy aburrido.

- Bien hijo, acabo la cena y voy contigo a aburrirme.

 


 

Pasado-presente-futuro


El pasado pudo haber sido bueno, malo o indiferente. Lo que elegí en cada preciso momento fue lo que creí conveniente. Algunas cosas salieron mal, otras regular y otras nefastas. Pero de las lecciones del pasado nace la sabiduría del presente.

De los desaciertos nacieron lecciones. De los retos surgieron nuevas oportunidades, que al final pude o no alcanzar. El dolor me enseñó lo que es amor. Y lo peor me forjó. 

Del pasado nació mi presente y de mi presente nacerá mi futuro.

 

 

 


12 de diciembre de 2021

Cambio constante

 


A menudo cometemos el error de mirar el pasado con ojos de hoy, cuando tú ya no eres la misma.

Hoy no eres igual que ayer y mañana no serás igual que hoy.

No se puede vivir un mismo beso una segunda vez, ni un suspiro, ni ningún momento. Por eso cada instante es único e irrepetible y por eso, el querer mantener algo inalterable o querer reciclarlo una y otra vez siempre será un error. Cada instante tiene su sabor y su exacto significado en ese preciso instante. Lo que viene después podrá ser mejor o peor, pero sin lugar a dudas, ya será diferente. 




10 de diciembre de 2021

No, no siempre se puede

 


Hoy en día tenemos muy arraigada la idea que todo es posible, que podemos con todo, como si fuésemos superwoman o superman. Como si este mundo hubiese sido creado para satisfacer y regalarnos todo cuánto queremos. Como si todo aquello que nos propongamos estuviese al alcance de nuestras manos si realmente lo deseamos.   

Y así, educados de esta manera y bombardeados contínuamente con este mensaje a través de redes y demás medios de comunicación, nos creemos el "todo es posible" y cuando resulta que no lo es... ¡demonios! descubrimos algo que hasta entonces no habíamos trabajado: la frustación.

La creencia del todo es posible, es un arma de doble filo. Por un lado te da fuerza y ganas para luchar por lo que deseas. Pero por otro lado puede llegar a ser trágimanente dañino y conllevarte una gran carga emocional.

En muchas ocasiones, no, no podrás con todo, y permitidme deciros que eso también está bien. Igual que la vida cobra sentido con la muerte, el éxito cobra sentido gracias al fracaso. No eres un fracasado ni tu vida es un fracaso por no conseguir todo cuánto deseas. 

Liberarnos de esta carga que significa el creer que todo es posible es un gran autoregalo. Permitámonos el no poder, el no llegar, el no conseguir. Tus límites también forman parte de tu vida.

No todos somos iguales, no todos fuimos paridos del mismo modo, no todos tendremos las mismas oportunidades y no todos podremos conseguir lo mismo. 

No te conformes, pero acepta cuando algo no lo consigues. Aquí es donde cobra más sentido aquello de "lo importante no es la meta sinó el camino".

Soy consciente que no, no es fácil aceptar, sobretodo para alguien tan cabezota, perfeccionista y obstinada como yo, pero... de todo se aprende...



8 de diciembre de 2021

De libertades

 


La libertad no es poder elegir un camino sinó poder rebelarte ante aquello que te quiere imponer uno.

 

 

 

Ridiculizar

 


Si los adultos no ven que si la otra persona acaba ridiculizada, no es una broma.

Si los adultos no ven que si el otro no se divierte, no es un juego.
 
Si los adultos no tenemos claro todo eso, los niños aprendarán que ridiculizar y divertirse del otro sólo es un juego y una broma.
 
Somos su modelo a seguir. Sólo siguen los patrones que ven en los adultos. Somos los primeros responsables.