10 de marzo de 2011

El misterio del WC público y las mujeres


Si eres hombre, seguro que más de una vez te habrás preguntado por qué recórcholis las mujeres tardamos tanto cuando vamos al baño y por qué vamos siempre acompañadas. Pues bien, llegó la hora que descubráis el misterio.

"El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de pequeña tu madre te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: 'Nunca, nunca te sientes en un baño público'. Y luego te mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. 'La Posición' es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.

Cuando tienes que ir a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de 'me estoy 'meando''. Finalmente te toca a ti, si no llega la típica mamá con 'la nenita que no se puede aguantar más'. Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta de que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa... Cuelgas el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionas la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí,
así que te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de cositas que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso... Pero volviendo a la puerta... Como no tenía picaporte, la única opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas los pantalones y te pones en 'la posición'... Alivio..... AAhhhhhh.... por fin... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar.... Porque estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas,
las braguitas cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kg colgando de tu cuello.

Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un inodoro público!!', así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas... Y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíííííísima del chorro te salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias!!!

Con suerte no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar 'la posición' requiere una gran concentración. Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peeero, nooo hayyyyyy...! El rollo esta vacío...! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos de cachivaches que llevas en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio....... Y en cuanto la sueltas, alguien la empuja y tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritas OCUPAAADOOOO!!! Ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho).

Sin contar el garrón del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas...el recuerdo de tu mamá, que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, 'tú no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí'....estás exhausta, cuando te paras ya no sientes las piernas, te acomodas la ropa rapidísimo y tiras la cadena tratando de tocarla lo menos posible, por si las enfermedades... Entonces vas al lavabo. Todo esta lleno de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, te lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues jabón (si es que lo hay), te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede debajo del chorro...El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos en tus pantalones, porque no piensas gastar tu kleenex para eso y sales...

En este momento ves a tu chico que entró y salió del baño de hombres y encima le quedó tiempo de sobra para leer la Biblia y el Antiguo Testamento mientras te esperaba. '¿Por qué tardaste tanto?'' te pregunta él ya aburrido. 'Había mucha cola' te limitas a decir.

Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que uno sólo tiene que concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad."

Así que ¡gracias a todas las que alguna vez me habéis acompañado al baño para servirme de perchero o tenedora de puerta!!!!

PD: si alguna mujer no ha vivido nunca una situación como la descrita que arroje la primera piedra :P

6 comentarios:

Reysagrado dijo...

Menos mal que sólo era hacer pipí, jiji:PP.

Maya dijo...

Juaaaaaaaaa!!! Muy precisa la cosa. Morí de risa. mirá que hay cosas jodidas..

Hank Moody dijo...

Con el tiempo descubrirás que ese "miedo" a la taza de váter solo es Psicológico, como el "hombre del saco".

Te lo dice alguien que venció su miedo a sentarse en cualquier taza para descargar "material pesado".

Como anécdota, diré que, cuando no hay papel en el baño masculino (nunca hay), a veces he cogido trocitos limpios de la papelera para limpiarme el traserete. Esto visto así a votepronto puede parecer una guarrada... pero es eso o irte con el culo lleno de mierda.... jajajaja

Por todo esto, siempre que tengo que salir de casa sea cual sea el motivo y el tiempo en horas, procuro hacerlo todo antes de salir, y si me dan ganas fuera de casa, intento aguantar como un espartano.

Gaia dijo...

jajaja Hank, qué guarrada eso del papel jajaja es bien bien que cuando uno se ve apurado hace cualquier cosa jajaja. Ves? yo es que en eso de deshacerme del material pesado soy muy fina y mu limpia y no mancho jajaja Pero tienes razón, como en casa, en ningún lado jajaja

Vaya temita hoy, eh? pero bueno, no me extraña, ya que los catalanes tenemos fama de hablar de estos temas con total normalidad, sobretodo después de una comilona con los amigos, durante los postres jejeje

Pero como bien se dice: "En éste humilde rincón hasta el más hombre se baja el pantalón"

Caco dijo...

Yo sabía que había algo detrás de todo ese tiempo. Afortunadamente, nunca he reclamado por eso. ¿Tengo derecho a aventar una piedra por mi mérito?, ¿es un mérito? xD

Saludos amiga. He reído desde que vi la imagen hasta que terminé de leer el post. Abrazos para los dos.

Maya dijo...

Claro que es un mérito!!
:D