20 de noviembre de 2009

¿Qué hago en un mundo tan perfecto?


¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?

Un mundo lleno de personas perfectas, con amigos perfectos, con familias perfectas, con trabajos perfectos, con amores perfectos.

Un mundo lleno de personas perfectas que basan su vida, toda su felicidad, exclusivamente en alcanzar grandes ideales perfectos impuestos por otros y no se conforman con menos.

Un mundo de vidas idealizadas donde todo siempre es políticamente perfecto.


¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?

Un mundo repleto de ideales impuestos, donde sólo se vale basarse exclusivamente en estos ideales, ideales que la mayoría de veces de tan fantásticos y perfectos se convierten en perfectamente intocables.

Un mundo de vidas perfectas que hacen sucumbir hasta el más fuerte en sus mayores tormentos, día tras día, tras dedicar cada gota de sudor exclusivamente en conseguir esa vida perfecta de la que todos se llenan la boca al nombrarla, y después no poder conseguirla. Y sus cabecitas no paran de atormentarles recordándoles que no vale quedarse a medias, sólo vale el conseguir una vida perfecta, porque todo lo demás, no cuenta.

Un mundo donde uno a uno, uno tras otro, sucumben en el más horrible de los infiernos por haberse fijado exclusivamente en conseguir esa vida perfecta, no prestando la más mínima atención ni valor al camino que día a día trazan en sus vidas. Al darlo todo por conseguir esa vida perfecta menospreciando todo lo demás. Viviendo atormentados como si lo que ya tuvieran en esta vida fuera siempre un conformarse por no tener lo que todos los demás han idealizado.

Un mundo donde nos comen cada día la cabeza con ideales de otros que hacen que diáriamente nos pasen desapercividas miles de cosas que ya tenemos y que nos podrían dar un sinfín de felicidad. Pero claro, como esas cosas no concuerdan exactamente con esos ideales que los demás tienen, con esos ideales que nos han vendido, pues las dejamos a un lado y preferimos morir en vida llorando por desdichados en vez de defenderlas y disfrutarlas.


¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?

En un mundo donde la mayoría usan sólo el idealismo para conseguir hacer algo en la vida, pero en cambio son seres carentes de ese coraje y esas ganas que les permitan llegar a conseguir esos objetivos...se quedan en un eterno pensamiento viciado de idealismo, sin actuar y encima después viven una vida lamentándose.

En un mundo idealizado y perfecto en el que si alguien se sale de su línea y levanta la voz de entre las masas diciendo que es muy feliz aún no viviendo conforme a esos ideales, le juzgan, le señalan y le dicen: das pena!!

En un mundo donde nos esforzamos en hacer sentir desdichados a los que son capaces de ser felices con lo que tienen, con lo que viven.

En un mundo atormentado por las imperfecciones.


¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?

Porque nunca me conformaré con lo que tengo, pero tampoco nunca me atormentaré por lo que otros idealicen y yo no consiga. Porque el ideal se lo debe crear cada uno y no es igual para todos. Porque el fin, la meta, porque el ideal, no me evitará nunca, y digo nunca, ser también muy feliz con lo que ya tengo.


¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?

Porque yo tengo ideales, pues ellos son los que dan sentido a mi vida, pero a mi no me ciegan ni me atormentan. Disfruto y soy muy feliz también con las cosas imperfectas, por todo lo demás que no idealizamos en este mundo. Y no dejo que ninguno de esos ideales me obstaculicen a la hora de conseguir otros grandes logros.

Porque mi personalidad inconformista siempre hará que nunca tenga suficiente con lo que tengo, pero tampoco nunca me atormentaré por lo que otros idealicen y yo no consiga.


¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?

Un mundo donde no vivo compadeciéndome de mi vida.


¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?

Un mundo donde doy tanta pena...



¿Qué hago viviendo en un mundo tan perfecto?


Mi ideal lo construyo yo misma, no me lo impune ningún otro. Pero nunca aprisionaré ese ideal, y lo abriré ante todos para poder compartilo y amoldarlo también a los ideales de los demás. Por que al fin y al cabo, un ideal solitario, ¿en qué queda?

Mi vida ideal, mi vida perfecta, es luchar por mis metas, por todo ello, mientras que al mismo tiempo soy enormemente feliz con lo que vivo cada día. Y así, cuando llegue al final de mis días no pueda pensar que tuve una vida desdichada por no haber conseguido esos ideales, porque el camino hacia esos ideales fue lo que verdaderamente me dio la mayor de las felicidades.

Gracias camino.


Por algun lado leí que “un amor es un deseo; un ideal es lo que se desea. El amor es deseo que siempre está en el interior de quien ama; el ideal a menudo es algo exterior. El amor es afán que ya se posee; el ideal aún no”. Entonces yo digo...si basamos un mundo SÓLO a base de ideales podemos acabar teniendo una cabeza llena de pajaritos pero un mundo...vacío.

”No hay cínicos, no hay materialistas. Todo hombre es un idealista, sólo que sucede con demasiada frecuencia que tiene un ideal equivocado.” (Gilbert Keith Chesterton)

”Vivid no de acuerdo con los ideales recibidos, sino con vuestras aspiraciones, con vuestra intuición más vehemente.” (Antonio Gala)


Deseo larga vida a los ideales, a TUS ideales, pues ellos son los que mueven el amor y el esfuerzo en el mundo. Deseo tener siempre una vida con ideales que me empujen, pero teniendo también siempre presente lo que vaya recogiendo por el camino, sin menospreciar nada, por muy imperfecto que sea.
Acepto y seguiré aceptando mi lado oscuro, mis imperfecciones y seguiré...amándolas y defendiéndolas en este mundo tan Perfecto.




3 comentarios:

Siab-MiprincesaAzul dijo...

Pues cambiémonos de mundo porq yo tampoco encajo aqui ;)
un beso!!

Reysagrado dijo...

Yo sólo sé que quien es perfeccionista no es feliz...

Hay que reírse de la perfección, del deber, del "hay que"; tomárselo todo un poco menos en serio y sonreír más.

¿Te hace una sonrisa perfecta?;)

Caco dijo...

¿Que qué haces? tú con tu existencia devuelves lo que por derecho las apariencias han privado al mundo. Quiero verte caminando como siempre por cada calle, mostrando la vida. Las verdades suelen ser minorías, pero existen.

Un abrazo amiga... Que los buenos deseos bajen por las escaleras y te vistan.