3 de diciembre de 2010

¿Ser o no ser? ¿Venderse o no venderse?




¿Quién no ha visto alguna situación en la que aquel trabajador que siempre saca las castañas a la empresa, que trabaja y trabaja sin nunca quejarse y que lo da todo porque todo salga bien muchas veces queda arrinconado en una esquina y es infravalorado mientras que sin saber por qué aquel que todos critican porque no da un palo al agua trepa y trepa en la empresa y es el favorito de los jefes? pues porque en el mundo de las máscaras no vale el que más vale sinó el que mejor se vende. Si quieres sentirte un buen trabajador y sentirte realizado con lo que haces, dedica todo tu jornada exclusivamente a eso, trabajar y hacerlo lo mejor posible. Eso sí, si quieres ser alguien en este mundo de máscaras, entonces la cosa cambia: debes dedicar como mínimo un 30% de tu jornada laboral a lamer culos, a venderte y a llorar. No dejes de hacer ver a todo el mundo que estás super estresado porque tienes mucho trabajo, que no das a basto y sobretodo no te olvides de llorar de tanto en tanto haciéndote la víctima (y por supuesto que te vea el jefe). Ey, que no es ninguna tontería, que hasta se han escrito libros que te enseñan sobre ello e incluso hay gente que lo considera todo un arte.

Pero lo peor no está en el ámbito laboral. Y es que uno empieza practicando el arte de la venta en el trabajo y después adquiere este hábito a la hora de ligar. Y claro, en el amor, puedes saber muy bien como debes venderte para conseguir tu objetivo, pero si ese objetivo no es tonto/a con el tiempo se dará cuenta que le diste carne por pescado y ahí se da uno de los principales motivos de separación actual entre parejas.

Pero bueno, seguimos con el trabajo y dejemos de momento a un lado el tema sentimenal porque ese daría para escribir cien biblias. Así que elije, pobre y apaleao o tener un morro que te lo pisas y triunfar.

¿Igual debería hacer algun curso de márketing, no? ains, no. ¿Sabéis por qué? porque aún soy de esas tontas que se siente a gusto haciendo su faena como cree que debe hacerla. Porque paso de entrar en un tipo de mundo al que siempre he criticado. Porque si triunfase de esa manera en vez de con mi esfuerzo ese triunfo no me dejaría el mismo sabor de boca. Porque la escalada nunca fue lo mío, prefiero quedarme en el valle disfrutando del tintineo de un río que subir a lo alto de la cima pisando todo lo que encuentro para al final del camino encontrarme sola en la cumbre. Porque prefiero dejar a las fieras que se maten entre ellas mientras yo disfruto como un oso amoroso de otras cosas mucho más importantes que el preocuparse de como conseguir ser más que los demás. Porque para mi los grandes triunfos no se dan en el trabajo sinó en la vida privada. Y porque a veces el más pobre es el más rico y el más exitoso el más desgraciado. ¿Tonta? puede. Pero seguro que así soy más feliz y seguro que tengo menos preocupaciones.

Eso sí, que sea tonta no quiere decir que si intentas pisotearme saque las urpas jjjrrrrooooooo grrrr jjjrrrrooooooo grgrgrgr jjjrrrrooooooo grgrgrgr jjjrrrrooooooo grgrgrgr

2 comentarios:

Reysagrado dijo...

Las urpas?

Me aurpas?:P

Sabes que a mí me gusta escalar y superarme; de hecho, en una escalada siempre tengo que llegar yo el primero, pero que sea siempre a través de mis piernas, nunca empujando hacia abajo a los demás...

Aunque ahora estoy vaguete. Quizás porque desde aquí arriba a uno le apetece sentarse, descansar y relarjarse viendo este PAISAJE MARAVILLOSO;)

Gaia dijo...

Rey, ya sabes que mi también me gusta escalar y que me refería a que lo que no me gusta es llegar a la cima a base de pisotear a los demás y que para mi la más importante escalada siempre querré que sea a nivel personal, no a nivel ni monetario ni de "títulos".

Así que estás descansando ahí arriba? pues no te entretengas mucho que con la rasca que pega no sea que te quedes congelao.

Que tengas buen fin de semana :)