15 de abril de 2010

Dirección: la Felicidad


La felicidad absoluta no creo que exista, pero sí su aproximación. Y cada uno de nosotros debe dar con las claves para tenerla y es cada uno de nosotros quien debe poner su propio granito de arena para encontrarla.

Ahora no pretenderé dar ninguna lección de buenas prácticas para conseguirla, pues como he dicho cada uno debe dar con su propio manual. Simplemente, por primera vez, quiero dejar por escrito algunas de esas cosas que considero que a de día de hoy, aún con las adversidades que nos depara la incierta vida, soy una mujer feliz. Y esta ha sido mi receta:


Comportarse ante las cosas como una madre o un padre. Querer y dejarse querer, dando incluso más de lo que se recibe. Nunca olvidarse de quererse también a uno mismo. Rodearse de fieles amigos y familiares , y si no son sabios, al menos que sean nobles para confiar en ellos. Tener algun enemigo en la exacta y necesaria medida para no quedarte dormido, cuestionar tus propias certezas y que entre ellos haya al menos uno que sea justo para así no refiarte de ir tan seguro.

Se tiene que ser útil, pero no insustituible. En momentos difíciles, cuando ya no te queda nada, esa utilidad es la que te sirve para mantenerte en pie, buscando el mejor camino.

Se tiene que ser tolerante y comprensivo, es fácil equivocarse. Ayudar a quien irremediablemente se equivoca más. Haz uso de la tolerancia para dar ejemplo a los demás.

De joven, madurar poco, sin prisas. Ya de maduro, no insistir en rejuvenecerse. Y ya siendo viejo, bueno, cuando llegue a viejecita, espero no caer en la desesperación. Saber disfrutar del gozo y del dolor de cada edad, procurando que fluya el gozo sobre el dolor, cosa muy necesaria para vivir bien y en paz.

Plantar semillitas y acompañarlas durante su crecimiento.

Trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Priorizar el tiempo libre ante el dinero. De dinero, sólo el necesario y sentarse un día delante de él y decirle: "Tú eres mío. Que quede claro que el amo soy yo y nunca seré tu esclavo".

Soñar y cada año hacer lo posible por conseguir como mínimo uno de esos sueños.

Ante los problemas no perder el tiempo buscando culpables, sinó soluciones.

Ver el vaso medio lleno y no medio vacío.

No frustarse y deprimirse por ser a veces un cobarde, sinó ver que el afrontar los miedos nos ayuda a ser más fuertes. Apretar con rabia los dientes e ir superándolos uno a uno.

No dejarse caer por la tentación del egoísmo y la envidia. No hacer o dejar de hacer cosas sólo porque así actúe tu vecino. Si las haces que sea convencido que es lo que verdaderamente tú quieres.

Y sobretodo poner una cucharada de amor en cada cosa que haces.

Por suerte sabemos que muchas cosas se nos resbalan de las manos porque el destino nos estira hacia su incierto camino. Pero esta receta, de momento, me da muy buenos resultados.

Y recuerda, no puedes repartir felicidad si antes tú no la tienes.

6 comentarios:

Reysagrado dijo...

Me gusta cuando dices: apretar los dientes con Rabia. Yo, aparte de los dientes, apreto los puños, jeje.

Es una catarsis, que saca todo eso que nos angustia, dejando que esa Energía nos invada... y entonces, la dejo libre, dejo que salga todo lo malo, doy gritos si es necesario, doy golpes al cojin, jajaja, pero todo con tal de que no quede ni una pizca de odio, maldad, angustia o ansiedad dentro de mí...

Y entonces, sólo entonces, viene a mí la calma, la frialdad, la inteligencia, la acción... Y entonces, sólo entonces, soy capaz de hacer eso que sé que puedo hacer... Y entonces, sólo entonces, sin ningún rencor dentro, puedo actuar libremente, con la mente y el corazón despojado de malos sentimientos...

Sólo entonces, cuando nos sentimos libres, cuando nos sentimos vacíos, cabe en nosotros todo lo necesario para mejorar, para triunfar, para avanzar; NOS HEMOS DESPRENDIDO DE NUESTRO LADO OSCURO SACÁNDOLO A LA LUZ, Y A PARTIR DE ESE MOMENTO, SÓLO SOMOS LUZ.

Suena luminoso, ¿eh?;)

WHO dijo...

Plas, plas, plas y mil veces más.
Algo tan sutil y anhelado por todos, se halla en gran medida en las pequeñas recetillas vitales enumeradas por tí, ojalá se pudieran envasar y dar a tomar a tanto infeliz que deambula por la vida rodeado de prepotencia y chulería.
Mis más sinceros y admirativos besos para tí, Who.

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy buenas reflexiones!! Me ha encantado esre texto, Felicitaciones!! Un abrazo grande.

Caco dijo...

Amiga tú lo haz dicho, la felicidad no es absoluta, pero esto no puede motivar a decaer, al contrario, las emociones son tiempos que podemos hacer perdurables mientras se van acumulando en los recuerdos. Ahora bien, está el hecho de no vivir del pasado, pero se debe tener en cuenta que el pasado es nuestra permanencia y prueba exacta de nuestra caminata, y como dices tú: no ver el vaso medio vacío, sino, medio lleno.

Te confesaré que hace tiempo mi vida era un ahogo constante en un charco de lodo, hasta el momento en que hizo catarsis, desde entonces he sido feliz con absurdas picadas que ya les sonrío y las tomo con filosofía y pragmatismo.

Ahora bien dejándome llevar por tu experiencia y la mía agregaré algo con todo el respeto del mundo, y perdona si es atrevimiento ;-)

* Nunca sentirse solo o sola, puesto que la en la mayoría de los casos no es cierto. Siempre hay alguien dispuesto a darnos un abrazo, una mano, una lamida, una historia o una sonrisa, sólo hace falta mirar más allá de las grandes interferencias que nuestro mundo interior está presentando.

Todo lo que has dejado me ha servido para afianzar muchas cosas querida compañera de las letras.

Ha sido siempre un placer leerte. Mi más grande abrazo, un inmenso beso y los mejores deseos para ti.

Shalom Laj.

Gaia dijo...

Caco, para nada es atrevimiento, ya te he dicho muchas veces que tú no cueces sinó que enriqueces ;)

Oscar dijo...

eso de no poder repartir felicidad si tu no la tienes es una de las tonterias mas grandes del dia

que poco optimismo por dios.