5 de febrero de 2009

¿Quién no se ha sentido alguna vez ornitorrinco?

Ayer estuve haciendo un rato de Babysister ONG de uno de mis niños, esos lindos enanitos de mis amigas con los que, cuando no nos ven sus padres, hago guerras de bolas de barro (tranquilos que lo de comer papel de water que dije en el otro blog no lo hago con ellos, eh? que después les sienta mal a sus escherichias coli y sus padres me cuelgan de lo alto un pino). Pues eso, fui a buscar al lindo enanito de 4 años al cole. Tocó el bocinazo de salida del cole y abrieron el burladero. Y venga, mogollón de niños saliendo por la puerta grande y que parecían haberse bebido para merendar dos litros de red bull cada uno. Pero a eso que me fijo y veo a mi lindo enanito con otros más empujando de mala manera a otro de la clase. Hmmmm...anda que no empiezan de pequeñitos a hacer sus guerritas. Lo cogí, me lo llevé para casa y me acordé de un vídeo que vi hace unos días por casualidad por youtube. Pensé: "Va, Silvia, a ver si consigo hacerle entender de alguna manera a este lindo enanito que lo que antes hacían con el otro niño no está bien." Así que nos fuimos para el ordenador y le puse este lindo vídeo del ornitorrinco (que por cierto, después del pingüino, es una de mis animales favoritos):


Le pregunté si a él le gustaría ser el ornitorrinco del vídeo y por supuesto dijo que no, porque estaba triste. Y por qué está triste? por qué nadie quiere jugar con él. Y como crees que debe estar ese niño cuando esta tarde le empujábais y no queríais jugar con él? Triste. Y poco más tuve que decir...a veces te sorprende la capacidad de entendimiento que tienen los peques. Yo sólo le enseñé un vídeo y él en seguida hizo sus razonamientos.

Moralejas:

1. Si nos preguntaran, ahora y en este mundo en que vivimos, si nos gustaría ser un ornitorrinco, diríamos que no. Porque desgraciadamente en este mundo las cosas “diferentes” las marginamos, las tememos, las calumniamos, las apartamos...

2.“Lo que no quieras para ti no se lo hagas a los demás”. Una teoría que muchas veces olvidamos y que deberíamos tener más presente en nuestro día a día.

3. A muchos adultos también nos haría falta ver el vídeo del ornitorrinco.




2 comentarios:

Popi dijo...

Pues a mi me gustaria ser un ornitorrinco!

Sílvia dijo...

Pero si ya lo eres!! jajaja Ey, que alegría ue vengas aquí a visitarme, así sé que aún estás vivo...ains, que se echan de menos esas filosóficas charlas ;) Un fuerte abrazo a ti a tu cometa.