28 de enero de 2009

Pongamos en marcha el Decrecimiento

Trabajar más para ganar más dinero para tener más cosas para después seguir trabajando aún más para tener aún más dinero y así tener aún más cosas. Y qué? Años de historia nos han demostrado que no por más tener somos más felices…entonces por qué seguimos creciendo?

Vivimos inmersos en un modelo de vida imposible de mantener, indeseable e injusto. El sistema actual, basado en el crecimiento exponencial e infinito, que no tiene en cuenta que los recursos del planeta son limitados, nos está llevando y nos llevará a vivir en un mundo inhabitable.

Gran parte de nuestro modelo de vida se basa en explotar recursos energéticos fósiles y finitos como el petróleo, el gas y el carbón que cada vez más están y estarán en declivio. Así pues, tarde o temprano, tendremos que aprender a vivir en un mundo de baja energía porque ni toda la tecnología del mundo, ni todas las renovables juntas podrán conseguir que sigamos viviendo como si tuviésemos tres planetas (que son los que necesitaríamos). Tenemos un planeta maltractado, espoliado, contaminado y asaltado por todos lados.

El cambio climático es una consecuencia de nuestra manera de vivir, un aviso que nos indica que estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades en un sistema de crecimiento de la producción y el consumo tan grande que no es gratuito, que tiene implicaciones: emisiones contaminantes, residuos por todas partes, desertización, enfermedades, hambre, guerras,…

El sistema financiero y económico actual es también y en gran parte responsable del caos ecológico del planeta y de nuestra esclavización sin precedentes. Un sistema que crea el dinero de la nada y que además, nos cobra con intereses. Un sistema que necesita que sigamos consumiendo, que sigamos creciendo, pidiendo créditos y pagando nuestras deudas para seguir en funcionamiento. Un sistema que no tiene en cuenta el valor real de las cosas, gobernado por las reglas de unos pocos para explotar a los otros y destrozar nuestro entorno y nuestro medio de vida.

Vamos demasiado deprisa, y en algun momento tendremos que frenar…entonces por qué no empezamos a pisar el freno ahora mismo y así poco a poco conseguir un mundo más sostenible?

Pongamos en marcha el Decrecimiento en nuestro día a día, aunque sea en pequeñas cosas. Muchos pequeños granitos de arena pueden hacer una gran montaña. Porque es tiempo de rebelarse, porque es necesaria otra manera de vivir. Es hora de empezar una marcha respectuosa con la naturaleza. Es hora de liberarnos del poder del sistema dominante, de organizar la insumisión, de reagruparnos. Es hora de dejar de trabajar para la economía del crecimiento y dedicarnos a practicar el Decrecimiento.

“Solo cuando hayamos matado el último bufalo, talado el último árbol y secado el último río, el hombre se va a dar cuenta que el dinero no se come” (carta del indio Seattle, jefe de la tribu Suquamish, al presidente de los Estados Unidos)

Un día os colgaré esta carta. Qué inteligentes son los que tantas veces tachamos despectivamente de indígenas y qué tontos llegamos a ser los que nos hacemos llamar "primer mundo".

EL CONSUMO TE CONSUME


2 comentarios:

Óscar dijo...

      No somos conscientes del milagro que acaece día a día en este planeta, la vida. Sin embargo se ha convertido en una vida de excesos, que como bien dices, lo hace por encima de nuestras posibilidades.
      Podemos culpar a los padres del sistema que nos lo impusieron pero no nos engañemos. Somos nosotros los que miramos a otro sitio cuando los ríos son contaminados, nosotros los que no queremos saber lo que hacen las empresas con sus residuos. Lo único importante es que mi coche sea rojo metalizado, y que mi abrigo sea de piel natural, de dónde venga todo y el camino que siguió no me importa. No nos importa que nuestras zapatillas sean cosidas por niños en condiciones infrahumanas, sólo queremos gustar a los demás con ellas.
      Quisiera que un día leyéramos más, pensaramos un poco y fueramos lo suficientemente valientes para decir basta y comenceramos ese decricimiento; sin embargo, nos preceden más de 3.000 años de Historia que no me permiten confiar en ese milagro. Amiga mía hemos pecado y pagaremos por nuestro mayor pecado la ignorancia consentida.
      ¿Habrá los suficientes justos en la Tierra para que no sea aniquilada? Ójala.

Sílvia dijo...

Exacto Oscar, diste en uno de los puntos claves: NOSOTROS. Siempre tendemos a quitarnos los remordimientos de una manera muy sencilla: echándole la culpa a los demás y escondiéndonos en eso de "pero si yo no puedo hacer nada! si sólo soy un granito de arena". Pero como yo siempre digo: muchos granitos de arena pueden hacer una gran montaña. Yo ya hace tiempo que pasé ese nivel de: "pues sinó lo hace él no lo hago yo". Tenemos que aprender a empezar a actuar por nosotros mismos, por nuestros ideales, por nuestros pensamientos y no porque los demás dejen o no dejen de hacer. Tenemos que dejar de ser simples marionetas al son de unos cuantos.

Si somos ciegos no es porque alguien nos ponga una benda en los ojos sinó simplemente porque no queremos ver, porque así todo es más cómodo. La ignorancia a muchos hace feliz, pero yo con ella no me conformo.

Yo también digo: Ojalá ;)